El lenguaje de los bandos de guerra dictados por Queipo de Llano no dejaba margen de dudas sobre los modos de proceder de los golpistas. La «crueldad» (concepto arbitrario que alevosamente se abstienen de definir) será castigada salvajemente: «Al comprobarse en cualquier localidad actos de crueldad contra las personas, serán pasados por las armas, sin formación de causa, las directivas de las organizaciones marxista o comunista […] o un número igual de afiliados arbitrariamente elegidos».

Bando de guerra del 24 de julio de 1936. Fuente: Boletín Oficial de la Provincia (Sevilla). Cortesía de JM García Márquez

Bando de guerra del 24 de julio de 1936. Fuente: Boletín Oficial de la Provincia (Sevilla). Cortesía de JM García Márquez